jueves, 8 de noviembre de 2007

"DIETA PARA PREVENIR LA MIGRAÑA"



Se estima que 20% de los casos de migraña se deben a uno o varios alimentos combinados; si se detectan se podrá evitarlos, a fin de disminuir el terrible dolor de cabeza.

A continuación le ayudamos a reconocer algunos de ellos.

La migraña es provocada por una alteración en los genes, que produce cambios químicos en el cerebro. Su principal manifestación es intenso dolor de cabeza, aunque no es raro que duela sólo una parte de ésta -su nombre proviene del latín hemicránea, que significa medio cráneo-; sin embargo, se ha comprobado científicamente que es mucho más que una simple jaqueca, pues generalmente se acompaña de náuseas, vómito, sensación de ver pequeñas luces (aura), sudor mayor al normal y peculiar sensibilidad a la luz, ruido y a algunos olores.

La proporción de quienes la sufren es de 1 hombre por 4 mujeres, lo cual, al parecer, responde a la presencia de hormonas femeninas, los famosos estrógenos.

No obstante, se sabe que hay cada vez más factores involucrados para que se desate un ataque de migraña en ambos sexos, entre ellos pueden mencionarse:

Ansiedad.
Estrés o tensión nerviosa.
Fatiga.
Calor.
Luminosidad (abuso de luz solar o fluorescente).
Cambios atmosféricos.
Falta o exceso de sueño.
Disminución en los niveles de azúcar del organismo.
Olores muy intensos.

Como se puede ver, algunos pueden no ser controlados, pero otros sí, entre ellos los alimentos, pues aunque no está del todo claro, sí se sabe que pueden desencadenar migraña. Investigaciones al respecto indican que una de las causas podría ser que ciertos alimentos provocan reacciones alérgicas o químicas que alteran al sistema circulatorio.

Los productos que se sabe contribuyen a promover fuertes dolores de cabeza son:

Alcohol. Esta sustancia facilita la entrada en la circulación sanguínea de compuestos susceptibles de incrementar el riesgo; en particular el vino tinto contiene alta concentración de taninos y fenoles, moléculas de probada acción migrañosa.

Alimentos en conserva y con aditivos.
Cacao.
Cafeína, presente en café, refrescos de cola, chocolate y algunos tes
Chocolate.
Colorante amarillo, parte de algunos condimentos, bebidas en polvo y frituras.
Frutos secos.
Glutamato de sodio, presente en las comidas china y japonesa, en muchos de los alimentos procesados incluyendo los enlatados y deshidratados, salsa de tomate y aderezos, entre otros.
Levadura.
Nitrato de sodio, que se encuentra comúnmente en todos los embutidos, así como en sazonadores, como salsa de soya y ablandadores de carne.
Nueces.
Picante.
Productos ahumados.
Quesos fuertes, como los añejos.
Tabaco.
Yogurt.

Aunque hay opiniones encontradas al respecto, hay médicos que recomiendan no consumir helados cuando se tiene dolor de cabeza, ya que el frío actúa sobre los nervios del paladar y causan dolor.

Por otra parte, es importante tener en cuenta que no todas las personas que padecen migraña son sensibles a los mismos alimentos, por lo tanto será importante detectar cuales son los causantes del dolor en cada persona.

¿Qué comer?

Después de varias horas de ayuno invariablemente habrá una baja en la concentración de azúcar en la sangre, lo cual puede ser desencadenante de migraña. Es así que como buen método de prevención es conveniente no dejar pasar muchas horas sin comer y hacerlo con regular frecuencia (4 ó 5 raciones pequeñas en vez de 3 abundantes).

Se sabe también que comer mucho o consumir alimentos ricos en grasas y difíciles de digerir pueden llevar a fuerte dolor de cabeza. Al respecto, hay estudios que indican que una dieta baja en grasas y alta en carbohidratos complejos puede ser efectiva en reducir la frecuencia de las migrañas; ¿en qué consiste?

Los llamados carbohidratos complejos o polisacáridos proporcionan energía al organismo y colaboran a evitar cambios bruscos en los niveles de azúcar en la sangre; se encuentran en granos, pan, cereales (preferentemente integrales), papa y pastas. Asimismo, reducen la fatiga y proporcionan efecto tranquilizador muy confortante.

Claro que todos los extremos son malos, y para ello basta como simple información que las dietas que se dicen "rápidas" son muy restrictivas y excesivamente bajas en hidratos de carbono, lo que suele desencadenar dolores de cabeza, náuseas y mareos, entre otros efectos poco deseables.

Frutas y verduras en general tienen muy bajo aporte calórico y prácticamente nada de grasa, además de importante contribución de azúcares y fibra, lo cual ayuda a eliminar las toxinas del organismo por medio de las heces. La variedad es tan amplia como las posibilidades de combinarlas; si las prefiere en ensaladas frescas, procure no añadir aderezos.

Si apetece carne asada tenga atención en que sea al horno y no al carbón, ya que éste al quemarse desprende toxinas que son absorbidas por el producto y después asimiladas por el organismo; recuerde no agregar salsas o sazonadores, como la de barbacoa, o colorantes amarillos de algunos condimentos.

En vez de arroz guisado prefiéralo hervido con un diente de ajo y un chorrito de aceite de oliva. Por otro lado, la deficiencia de vitamina B6 a nivel del cerebro puede desencadenar conductas agresivas e hiperactividad que son detonantes de migraña, de forma que hay que consumirla a través de salmón, atún, pollo, carne de cerdo y lentejas.

Por supuesto que lo mejor es no fumar y moderar el consumo de alcohol, principalmente vino tinto, así como hacer ejercicio moderado, como caminar, nadar o correr a bajo impacto, tres veces por semana.

Nuestras recomendaciones no terminarán absolutamente con su migraña, pero sí ayudarán a que la frecuencia de las apariciones se reduzca considerablemente.

Además, si mantiene al pie de la letra las indicaciones del médico los resultados serán aún mejores.

domingo, 28 de octubre de 2007

"CUIDADO CON EL TALCO"




El talco (filosilicato de magnesio) es un mineral conocido desde tiempos remotos debido a su abundancia y a que puede reducirse fácilmente hasta formar un polvo muy fino, de sensación “jabonosa” o “grasosa” al tacto, que tiene la capacidad de crear delgada capa que cubre a la piel sin formar grumos y que la protege de elementos dañinos.

En la naturaleza encontramos este elemento en forma de piedras ligeras, flexibles y absorbentes, conocidas como esteatita o saponita, las cuales están constituidas por delgadas láminas de color blanco que en algunas ocasiones tienen ligera coloración verde, rosa, gris o amarilla, dependiendo de su lugar de origen.

Actualmente llamamos talco a todo polvo corporal que se aplica sobre la epidermis para evitar exceso de humedad, proporcionar una fragancia e incluso combatir algunos padecimientos; sin embargo, se debe aclarar que no en todos estos productos para el aseo personal se emplea una base mineral, ya que en ocasiones ésta se sustituye por almidón de maíz, materia prima con textura y propiedades muy similares.

Higiene corporal.

En el mercado es fácil encontrar talcos de muy diversos tipos, aromas y funciones que sirven para satisfacer las necesidades de personas de cualquier edad, lo cual se debe no sólo a la capacidad absorbente y protectora del talco, sino que, además, este mineral o alguno de sus sustitutos tienen la capacidad de mezclarse con sustancias cosméticas o medicinales capaces de ser reducidas a polvo, sin que se vean alteradas sus propiedades.

Algunas de las formulaciones más exitosas de los talcos son aquellas que se destinan para la higiene personal, ya que además de proteger a la piel, perfumarla y refrescarla, ofrecen acción desodorante principalmente en las axilas y pies.

Ello es posible tanto por las cualidades secantes del mineral como por su acertada combinación con otras sustancias que combaten directamente a las bacterias (responsables del mal olor al descomponer el sudor y grasa de la piel), tales como triclosán, cloruro de benzalconio o caléndula, así como otras que repelen o absorben la humedad, entre ellas bicarbonato de sodio y óxido de zinc.

Asimismo, los polvos corporales tienen especial importancia para la mujer, debido a que su textura brinda propiedades lubricantes, es decir, evitan pequeñas irritaciones ocasionadas por el constante roce de la piel con las prendas de vestir. Igualmente, son excelente recurso para la epidermis que sufre exceso de grasa, gracias a su poder absorbente.

Por otra parte, los talcos son también de gran utilidad para los deportistas, ya que sirven para erradicar el mal olor en los pies debido a sudor excesivo, acumulación de células muertas, presencia de bacterias y nula ventilación del zapato tenis. De este modo, contribuye a prevenir la aparición de infecciones generadas por hongos, también conocidas como tiñas o “pie de atleta”.

Al respecto, cabe hacer la recomendación de no aplicar estos productos en caso de que generen irritación o cuando la piel esté lesionada, es decir, enrojecida, presente ronchas o granitos, descamación, grietas o pequeñas cortaduras, ya que pueden generarse molestias y daños notables en la epidermis.

Cuidado del bebé.

El talco también es muy empleado para mantener la piel del bebé libre de humedad, fresca y con delicada fragancia, hecho que contribuye notablemente a evitar las molestas rozaduras o dermatitis de la zona del pañal, padecimiento generado por la acumulación de elementos como humedad, materia fecal, microorganismos y residuos de jabón o detergente, los cuales lastiman a la epidermis del infante y le ocasionan hinchazón, dolor, coloración rojiza y sensibilidad excesiva.

Sin embargo, varios especialistas llaman la atención sobre el mal uso que puede hacerse de este producto, ya que el desconocimiento hace que los padres exageren en su aplicación y generen molestias en el niño, incluso asfixia, por inhalar cantidades abundantes de este polvo. Lo más indicado para evitar percances es que los padres hablen con el pediatra para conocer el buen uso del producto, aunque es un hecho que el especialista sugerirá:

No agitar el envase antes de aplicar talco, a fin de evitar que el polvo salga disperso, forme una nube y genere ahogamiento.

Evitar aplicar el talco directamente en la piel del infante. Es mejor que el adulto coloque primero un poco de polvo en su mano y luego lo frote con suavidad sobre la piel del pequeño.

Recordar que el polvo corporal debe emplearse sólo en la parte inferior del cuerpo del niño, concretamente de la cintura del pequeño hacia abajo.

Es muy importante mantener el envase fuera del alcance del bebé e impedir que el pequeño juegue con el talco mientras se le cambia el pañal.

Al concluir la aplicación, la persona debe sacudirse las manos lejos del rostro del bebé.

Una norma básica para el buen uso del talco consiste en que, después del baño diario o del cambio de pañal, se seque perfectamente la piel del pequeño, sobre todo en los pliegues que se forman en las piernas, para que el polvo no se mezcle con gotas de agua y genere irritación.

Asimismo, se recomienda revisar la fecha de caducidad impresa en la etiqueta para garantizar la calidad del producto y eliminar los envases viejos que se tengan en casa.

También se sugiere dejar de emplear este polvo corporal cuando la piel del niño luzca irritada, enrojecida o con granitos, ya que puede empeorar su estado.

Por último, cabe mencionar que en la actualidad se ofrece en el mercado el talco líquido, innovador producto similar a una loción que se esparce por la piel, hidratándola y suavizándola, que luego de unos segundos se transforma en ligero polvo que absorbe el exceso de humedad. Ayuda a evitar irritaciones, especialmente en los pequeños pliegues de la piel, y no hay peligro de que sea inhalado.

Antimicóticos.

Una de las enfermedades más comunes de la piel es la infección ocasionada por hongos en los pies, la cual suele aparecer por descuido en la higiene personal, frecuentar albercas, clubes o baños públicos, así como por exceso de humedad que no puede eliminarse debido al uso de calzado cerrado o de plástico.

Los síntomas característicos de este padecimiento son ardor, comezón, mal olor, sudoración excesiva y descamación local; para combatirlos se recurre a un tratamiento encaminado a eliminar a los microorganismos invasores, que incluye el uso de pomadas o soluciones de aplicación directa, dos veces al día durante 2 a 4 semanas, y de talcos especialmente formulados, los cuales se deben emplear directamente sobre la piel y en el interior de los zapatos. En casos severos pueden emplearse tabletas de administración oral.

Estos polvos poseen la doble función de permitir el control del exceso de humedad a la vez que cuentan con compuestos antimicóticos, es decir, aquellos que impiden la movilización y reproducción de los microorganismos invasores, tales como clotrimazol, ketoconazol o miconazol.

Para que el tratamiento sea efectivo se deben combinar ambos medicamentos, ya que los hongos pueden ser muy resistentes y difíciles de erradicar; de hecho, si la atención no es continua se corre el riesgo de que los agentes infecciosos no mueran en su totalidad y se vuelva a presentar el padecimiento con igual o mayor intensidad.

Así, además de la aplicación puntual de los medicamentos, los especialistas en cuidados de la piel (dermatólogos) recomiendan llevar a cabo las siguientes medidas:

Mantener los pies limpios y secos, especialmente entre los dedos.

Usar calcetines de algodón en vez de los fabricados con fibras sintéticas, ya que absorben mejor la humedad.
Ventilar los pies el mayor tiempo posible y cambiar de calcetines dos veces al día.

Utilizar más de tres pares de zapatos en la semana, a fin de que el calzado pueda ventilarse.

Emplear una toalla especial para los pies y no utilizarla para secar otra zona corporal, ni compartirla.

Si los síntomas permanecen luego de dos semanas de tratamiento continuo, se debe visitar nuevamente al médico (dermatólogo), ya que puede tratarse de una infección más agresiva que requerirá de medidas terapéuticas más específicas y agresivas.

Sólo queda recordar que el uso de cualquier talco deberá suspenderse en caso de que se presenten enrojecimiento, irritación e inflamación en la piel (dermatitis), y que se debe acudir al dermatólogo a la brevedad para evaluar el problema y la posible alergia a uno de los ingredientes de la fórmula.

martes, 23 de octubre de 2007

"Dietas para adelgazar sin pasar hambre".



Una dieta balanceada… y abundante, para adelgazar sin morirse de hambre ni afectar tu salud.

Las dietas muy estrictas, esas con las que nos “morimos de hambre”, muchas veces pueden ser de ayuda para adelgazar, pero muchas otras no solo no nos ayudan en nada sino que hasta pueden comprometer nuestra salud.

Si ese es tu caso, la dieta de los alimentos “pierde kilos” –basada en el principio de que lo mejor para adelgazar no es comer poco, sino abundante pero sano y equilibrado- puede ser la solución.

Esta dieta se basa en cuatro principios fundamentales:

- Comer en forma equilibrada
- De acuerdo a las necesidades específicas de cada organismo
- Utilizando alimentos naturales y lo menos procesados posible
- Un cuerpo sano es igual a un cuerpo esbelto

En este sentido, esta dieta provee todos los componentes de una correcta proporción nutricional, a saber:

- 60% a partir de hidratos de carbono: pastas, cereales integrales, papas, dulces naturales (los que contienen fructosa o miel, no azúcar refinada) o panificados integrales de todo tipo.

- 25% de proteínas provenientes de alimentos como el queso descremado, legumbres, huevos, carnes de todo tipo y productos a base de soja.

- 15% de grasas de origen vegetal: aceite de oliva, frutos secos, semillas de sésamo o girasol.

Esta dieta integra estos alimentos en cantidades abundantes, y aún así ayudan a perder peso. Las cantidades pueden disminuirse si así se desea (sin exagerar), pero es importante también tener en cuenta que no sólo la cantidad, sino también la calidad, de los alimentos es importante: alimentos orgánicos, poco procesados y casi sin alterar artificialmente son los ideales.

Y, como siempre: Usted debe consultar con su médico antes de iniciar cualquier dieta, la información que sigue se brinda sólo a título meramente informativo.

Dieta “pierde kilos”, día a día

Día 1

Desayuno: 1 té con 1 cucharadita de miel y 1 galleta de arroz sin sal, con 1 cucharadita de queso blanco descremado

Colación: 1 kiwi.

Almuerzo: 1 ensalada chica de verduras a elección, espolvoreada con levadura de cerveza, más 1 milanesa de soja, 1 porción chica de verdura cocidas a elección y 1 manzana de postre.

Colación: 1 pomelo.

Cena: 1 ensalada chica de verduras a elección, 1 porción de trigo con zapallo condimentada con levadura de cerveza en copos y 1 jugo de fruta a elección de postre.

Día 2:

Desayuno: 1 té con 1 cucharadita de miel y 1 galleta de arroz sin sal con 1 cucharadita de queso blanco descremado,

Colación: 1 manzana.

Almuerzo: 1 ensalada chica de verduras a elección, espolvoreada con miso diluido, más 2 huevos duros, 1 porción chica de verdura cocidas a elección y 1 jugo de fruta a elección de postre.

Colación: 1 naranja.

Cena: 1 ensalada chica de verduras a elección, 1 porción de fideos integrales con brócoli y queso rallado, y 1 jugo de fruta a elección de postre.

Día 3

Desayuno: 1 té con 1 cucharadita de mie1 y 1 galletita de arroz sin sal con 1 cucharadita de queso blanco descremado.

Colación: 1 pera.

Almuerzo: 1 ensalada chica de verduras a elección, espolvoreada con levadura de cerveza, más 1 porción de carne a la plancha, 1 porción chica de verduras cocidas a elección y 1 manzana de postre.

Colación: 1 kiwi.

Cena: 1 ensalada chica de verduras a elección, 1 porción de arroz integral con porotos de soja condimentada con miso diluido, y 1 jugo de fruta a elección de postre.

Día 4:

Desayuno: 1 té con 1 cucharadita de miel y 1 galleta de arroz sin sal con 1 cucharadita de queso blanco descremado.

Colación: 1 pomelo.

Almuerzo: 1 ensalada chica de verduras a elección, espolvoreada con miso diluido, más 1 plato de puchero con porotos de soja, 1 porción chica de verduras cocidas elección y 1 jugo de fruta a elección de postre.

Colación: 1 manzana.

Cena: 1 ensalada chica de verduras a elección, 1 porción de pascua Lina (tarta) de acelga (hecha con 1 huevo) y 1 jugo de fruta a elección de postre.

Día 5:

Desayuno: 1 té con 1 cucharadita de miel y 1 galleta de arroz sin sal con 1 cucharadita de queso blanco descremado.

Colación: 1 naranja.

Almuerzo: 1 ensalada chica de verduras a elección, espolvoreada con levadura de cerveza, más 1 porción de pescado al horno, 1 porción chica de verduras cocidas a elección y 1 manzana de postre.

Colación: 1 pera.

Cena:1 ensalada chica de verduras a elección, 2 papas hervidas, 2 huevos poché y 1 jugo de fruta a elección de postre

jueves, 18 de octubre de 2007

"TENER UN CUERPO DELGADO, DECIDETE".



Vienen las vacaciones y es posible que te encuentres con algunos kilos de más; no te preocupes, con pequeños cambios en tu vida, alcanzarás el peso que tanto deseas.

Lo importante es que cada vez que comas tomes decisiones inteligentes que te ayudarán no sólo a bajar algunos kilitos, sino sobre todo te harán sentirte plena de energía y salud.

Cuando comenzamos con un régimen de adelgazamiento, generalmente bajamos muy rápido de peso las primeras semanas, dos o más kilos los primeros 15 días; este peso generalmente viene acompañado de la pérdida de agua.

Después, el cuerpo comienza a acostumbrarse al régimen dietético y la pérdida de peso será menor; no te desanimes, estarás bajando menos pero realmente seguirás quemando grasa. Cada kilo de peso en grasa que bajes representa el equivalente a 11 barras de mantequilla, así que reducirás mucho en medidas.

No te peses diariamente, puedes desanimarte y habrás perdido una gran oportunidad.

Es mucho más motivante si tomas la medida de tu cintura y cadera cada 15 días y vas anotando tus logros, al cabo de un mes verás desaparecer varios centímetros de tu cintura.

Toma una cinta métrica y pásala por tu cintura a la altura del ombligo, anota la medida. Después, pásala sobre los huesitos que se encuentran en la cadera; apunta la medida en un cuaderno.

Puedes comenzar a trabajar desde hoy: haz una lista de todo lo que comes; es importante que conozcas cuáles son tus hábitos actuales, no dejes de tomar en cuenta ningún alimento, aunque tan sólo hayas comido un par de cacahuates... Esta lista te dará una buena idea de por dónde tienes que comenzar.

Analiza tus desayunos, qué puedes quitarle. Si tomas dos tazas de café con leche, redúcelas a una. Si tomas una pieza de pan dulce, cámbiala por una galleta de avena integral.

Consume una pieza de fruta en cada comida, de preferencia cruda y con cáscara, como manzana o pera; o bien en gajos, como toronja o naranja.

Prepara dos platos grandes de ensalada cruda, uno para la hora de la comida y otro para la cena. Aderézalos con una cucharadita de aceite de oliva y añade vinagre, limón, mostaza y especias.

En el desayuno escoge un platillo a base de huevos, queso panela o pechuga de pavo, guisados con verduras como jitomate y cebolla, o nopalitos.

Elimina los azúcares simples de tu dieta como: los refrescos, los pasteles, las golosinas y la miel.

Limita el consumo de alcohol a tres copas por semana, de preferencia elige vino blanco, vino tinto, whisky o vodka.

Elimina los aderezos cremosos, los gravys, capeados, empanizados y agridulces.

Toma dos litros de agua al día, de preferencia fría (el agua fría aumenta tu gasto interno de calorías).

Reduce el consumo de sal, consomé, salsa de soya y salsa inglesa, que sólo te hacen retener agua.

Sustituye tus antiguos hábitos por opciones saludables:

En vez de / Utiliza:

- Atún en aceite / Atún en agua.
- Camarones u ostiones / Salmón o arenque.
- Carne con grasa / Bistec, milanesa, filete.
- Crema / Yogur natural bajo en grasa.
- Embutidos / Pechuga de pavo o jamón tipo york.
- Huevo entero / Claras.
- Leche entera / Leche semidescremada.
- Mantequilla o manteca / Aceites vegetales o semillas.
- Pan dulce / Pan Pumpernickel de centeno.
- Papa o betabel / Espinacas, bróculi o coliflor.
- Pescado empanizado o frito / Cebiche, pescado a la plancha.
- Queso crema / Queso cottage, tofu o ricotta.
- Queso manchego o chihuahua / Queso panela u Oaxaca.
- Sal / Especias o verduras deshidratadas.
- Salsas pesadas / Jugos concentrados de verduras.

No sólo es importante tomar en cuenta la cantidad de lo que comemos, sino inclusive la calidad. Cada vez que llevamos un alimento a la boca ponemos a funcionar una serie de hormonas en el organismo; de la calidad de lo que comamos depende lo que el cuerpo utilizará para funcionar adecuadamente y lo que almacenará en forma de grasa.

Desde 1979, los científicos encargados de la nutrición han demostrado que existe un proceso metabólico para ganar peso, y llegaron a la conclusión que el hiperinsulinismo está presente en todos los casos de obesidad y es proporcional a la magnitud de la misma.

Esto quiere decir que si sólo tienes 5 ó 10 kilos por arriba de tu peso ideal, tienes hiperinsulinismo moderado; si tienes de 30 a 40 kilos de más, manifiestas hiperinsulinimo alto.. Lo que nos lleva a la conclusión de que la diferencia entre una persona delgada y una persona obesa, es que la persona delgada produce menor cantidad de insulina que la obesa.

Existen alimentos que favorecen la producción de insulina y por consiguiente el almacenamiento de grasas, por lo que si deseamos bajar de peso sería estupendo eliminarlos de nuestra alimentación.

Entre ellos tenemos: El azúcar refinado; el pan hecho a base de harina de trigo refinada, entre más blanco sea, mayor cantidad de insulina produce; la papa, si la consumimos con cáscara produce menos insulina que pelada; las zanahorias, cuando son crudas producen poca insulina, en cambio, si las cocemos, los carbohidratos se desdoblan y aumenta la producción de insulina; el arroz, entre más largo el grano, menor la cantidad de insulina producida; el plátano, entre más verde, menor la cantidad de insulina producida.

Alimentos productores de alta cantidad de insulina

Arroz corto.
Arroz instantáneo.
Atole.
Azúcar.
Baguette o bolillo.
Betabel.
Calabaza de castilla.
Camote.
Cereales de caja.
Corn flakes.
Galletas.
Glucosa.
Harina de arroz.
Miel.
Noodles.
Palomitas.
Pan blanco.
Papa horneada.
Papas fritas.
Pasitas.
Plátano.
Puré de papa.
Sandía.
Zanahorias cocidas.

Alimentos productores de baja cantidad de insulina

Ajo.
Arroz de grano largo.
Arroz precocido.
Avena entera.
Cacahuates.
Cacao.
Calabacitas.
Cebolla.
Chícharos.
Fructosa.
Fruta fresca.
Galletas de salvado o avena integral.
Jugo de jitomate.
Lentejas.
Manzanas o peras.
Melón.
Mermelada baja en azúcar.
Pan de centeno sin cernir.
Pan de salvado.
Soya.
Espagueti al dente.
Uvas con cáscara.
Verduras crudas o congeladas.
Zanahorias crudas.

No te olvides de hacer ejercicio

Haciendo una misma cantidad de ejercicio, una persona gruesa quema más calorías que una delgada, porque el mover el peso extra requiere un mayor gasto de energía.

Esta es la razón por la cual una persona obesa adelgaza con mayor rapidez que otra que sólo tiene unos kilitos de más.

Nuestro cuerpo tiene 666 músculos y a cada uno de ellos le gusta ser ejercitado.

Existe la falsa creencia de que el ejercicio o la actividad física aumentan el apetito. Los estudios científicos han demostrado que la cantidad de alimentos que se ingiere, en realidad disminuye cuando una persona pasa de una ocupación con poca actividad a otra de actividad moderada.

El ejercicio energético antes de una comida generalmente reduce el apetito. También, si se aprende a disfrutar del ejercicio, se sustituirá la manera de comer indebida causada por el aburrimiento y la tensión.

No tienes que empezar por correr hasta agotarte; de hecho, se ha demostrado que si realizas ejercicio lentamente y con mayor duración, comienzas a utilizar la grasa almacenada como combustible; en cambio, si corres a toda velocidad sólo quemas glucosa y no grasa

sábado, 13 de octubre de 2007

"PORQUE ENGORDAMOS CON LOS AÑOS".




Tienes más de 40 y tu cuerpo comienza a adquirir una notoria similitud con el muñeco de Michelín.

¿Qué te está pasando?

¿Por qué no puedes dejar de ganar peso? Sí, tienes razón en culpar a tu metabolismo.

Pero sólo un poco...

Incluso si estás sentado o acostado leyendo este artículo, tu cuerpo se encuentra quemando calorías.

La tasa a la cual se produce esto es conocida como tasa de reposo metabólico o índice metabólico en reposo.

A medida que envejeces, tu metabolismo tiende a desacelerarse aproximadamente un 5% cada 10 años después de los 40.

Por lo tanto, si tu índice metabólico en reposo es de 1.200 calorías a los 40 años, estará alrededor de los 1.140 a los 50.

A la edad de 40 años, para mantener tu peso —esto quiere decir no engordar— deberás consumir, al menos, 100 calorías menos al día; y esto nada tiene que ver con otra cosa que no sea el curso natural del envejecimiento.

¿Está claro lo que es el índice metabólico en reposo?

Sin embargo, el metabolismo es solo una pequeña parte de la historia. La edad y la vida tienden a conspirar en nuestra contra en la batalla que, después de los 40, libramos contra el peso.

A medida que envejecemos, nuestras vidas se vuelven más complicadas, con la llegada de los chicos, los problemas laborales, en envejecimiento de los padres, de modo que tenemos menos tiempo para estar activos físicamente y para prestar atención a lo que comemos.

Por otra parte, la comida está disponible para nosotros 24 horas al día, siete días a la semana, y en grandes proporciones que son relativamente económicas.

En consecuencia, la comida siempre está dando vueltas, y tenemos más oportunidades de comer que de realizar actividad física.

El éxodo de la masa muscular.

A la hora de buscar los responsables de los cambios en el metabolismo, hay algunos responsables que siempre están a mano.

El metabolismo se basa en tres factores diferentes: en primer lugar, la genética, plano en el cual no tenemos mucho para echar a mano.

En segundo lugar aparece la función tiroides, y, curiosamente, aquí es donde adquirimos la especificación de género.

Las mujeres tienen secreciones tiroideas mucho más elevadas que los hombres —aproximadamente en una proporción de 10 a 1—, y, cuando estos niveles comienzan a descender, cerca de los 40 años, el cuerpo puede empezar a evidenciar cambios.

El tercer factor que afecta el metabolismo es la masa muscular. Superada la barrera de los 40, el estilo de vida cambia dramáticamente, aumentando el grado de sedentarismo en forma importante.

Lo que ocurre, básicamente, es que, a partir de ese entonces, pierdes lo que no usas. Si no usas tus músculos, los pierdes —o también podríamos decir que se derriten—.

Investigaciones recientes sugieren que las mujeres después de los 40 perderán masa muscular dos veces más rápido que los hombres a la misma edad, y esto puede hacer una gran diferencia en su capacidad para perder o, al menos, mantener el peso.

El músculo es mucho más activo metabólicamente que la grasa, lo que quiere decir que las personas musculosas y delgadas tienen mayor facilidad para quemar calorías que quienes tienen grandes proporciones de grasa en sus cuerpos.

Es posible que alguien que se anote en el gimnasio experimente una suba de peso en primer término. Pongamos por caso que vas al gimnasio y subes 450 gramos.
Veámoslo de este modo: tomas tu antigua masa muscular sin entrenar y la ejercitas —y ésta se expande—. Ahora tu masa muscular puede quemar entre 35 y 50 calorías extras al día.

Ahora bien, si esos 450 gramos que subes fueran de grasa, sólo conseguirías quemar entre 5 y 10 calorías al día. La diferencia está clara.

En consecuencia, es extremadamente importante saber que el músculo es muy activo desde el punto de vista metabólico, y, sin dudas, no querrás perder a este aliado vital en la lucha contra el aumento de peso.

Un hombre común puede perder en el transcurso de su tercera década a la quinta, entre 2 y 5 kilos de masa muscular.

Una mujer, por su parte, seguramente perderá esta cantidad de masa muscular, a partir de las constantes dietas y el decrecimiento de la actividad física.

El peso de la edad.

Las personas, por lo general, suelen ganar peso en forma sostenida, y obtienen más grasa y pierden masa muscular hasta cerca de los 65 años, y luego ocurre una tendencia contraria.

Ahora, las personas comenzarán a perder peso lentamente —no todas las personas, sino que es una tendencia que experimentan la mayoría de los mayores de 65—.

En general, los individuos con más de 70 y 80 años son sujetos sin gran sobrepeso.

Esto se debe a cambios hormonales, cambios metabólicos, y al hecho de que ya no se suele comer tanto como en la juventud.

Hay una pérdida de apetito, que también puede obedecer a distintos factores, como son el estrés, la pérdida de un cónyuge, asuntos monetarios, y tantos otros.

Entonces, ¿la única forma de perder peso es envejeciendo? Claro que no, lo mejor será no ganarlo. ¿Por qué? Porque no todos estamos destinados a ganar peso a medida que pasan los años.

Y, si así fuera, y si ganaras 10 ó 15 kilos, no sería muy difícil contrarrestar los cambios en la tasa metabólica.

Para la mayoría de las personas, ésta será aproximadamente de 100 calorías al día, lo que puede representar 4,5 kilos al año, si mantienes esta diferencia.

En consecuencia, sólo 100 calorías de exceso al día pueden transformarse en un desastre con el tiempo.

El ejercicio regular es la clave para mantener al metabolismo jugando de tu lado.

La clase de actividad física que las personas eligen después de los 40, por otra parte, no está ni cerca de la intensidad que debiera tener. Por lo tanto, para reponernos de este bache en la velocidad del metabolismo, debemos incrementar la intensidad de nuestra actividad.

¿Qué quiere decir? Que en lugar de salir a caminar es tiempo de empezar a correr.

Por último recuerda que para bajar de peso y tener resultados permanentes es necesario tener una dieta saludable, pero que nos permita comer lo que nos gusta y se adapte a nuestro estilo de vida.

Además de la dieta necesitamos hacer ejercicio para desarrollar músculo y quemar grasa.

Recuerda que los músculos queman grasa, entre más masa muscular perdemos menos grasa quemamos y por lo tanto es más difícil perder peso y -además- nos volvemos más flácidos.

viernes, 12 de octubre de 2007

"Dieta Taoísta"




Una dieta que apunta a perder peso según las leyes de la naturaleza, el bienestar general del organismo y la armonía interna del cuerpo.

Según los maestros del Tao, el secreto para eliminar el sobrepeso no es tanto comer menos como combinar los alimentos según su sabor, las estaciones climáticas y el proceso de la digestión.

La comprensión de la interrelación entre estos elementos permite mantener en exacto equilibrio el Yin y el Yang.

Todos los órganos del cuerpo humano son –según esta doctrina- Yin o Yang, y la alimentación debe buscar nutrirlos con alimentos cuyas energías se correspondan con su carga energética.

Además, el Yin y el Yang se armonicen con los cinco sabores básicos y las cuatro energías de los alimentos.

Cada uno de los cinco sabores se corresponde con uno los cinco elementos de la Naturaleza:

• Agrio: Madera

• Amargo: Fuego

• Dulce: Tierra

• Picante: Metal

• Salado: Agua.

Las Cuatro Energías de los alimentos se relacionan con la liberada dentro del organismo cuando ese alimento en particular es ingerido. Ellas son frescor y frío (características Yin, con poder calmante y refrescante) y tibieza y calor (Yang, estimulantes y generadores de calor).

Para la filosofía china, los alimentos elegidos deben estar acordes con la estación del año y el clima vigente, so pena de sufrir malestares digestivos de distinto tipo.

El esquema adecuado para cada estación sería el siguiente:

• Invierno: alimentos caloríficos y tonificantes: carnes rojas condimentadas con especias picantes, cereales, arroz, trigo, legumbres, nueces, morrones y pimienta. Se deben evitar los alimentos fríos (muy Yin).

• Primavera: alimentos livianos y fáciles de digerir, ni demasiado fríos ni muy calientes. Preferir los dulces y evitar los ácidos, comer vegetales de hoja verde y brotes, usando el jengibre como principal condimento.

• Verano: alimentos fáciles de asimilar, preferentemente de sabor apenas dulce. Reducir el consumo de carnes y preferir las frutas, verduras y cereales. No abusar de las bebidas muy frías, porque pueden entorpecer la digestión.

• Otoño: los alimentos deben ser tibios. Las carnes y pescados pueden consumirse con moderación, pero los alimentos muy Yang como el café, los morrones y el alcohol deben evitarse. No abusar de las frutas y verduras crudas.

La dieta taoísta se basa en estos principios para permitir una correcta nutrición que al mismo tiempo permita bajar los kilos de más.

La que damos a continuación es más que nada un “ejemplo” para permitir aprender la correcta combinación de los distintos alimentos, según la doctrina del Tao.

Debe seguirse sólo una semana y –luego de comprendidos esos fundamentos- debe seguirse por un plan alimentario permanente confeccionado por usted mismo según esos principios, para mantener el peso deseado.

Antes de comenzar con cualquier dieta, consulte con su doctor.

jueves, 11 de octubre de 2007

"HAGA QUE SU MANICURA DURE MAS"




Si se pinta usted las uñas con mucho esmero pero al día siguiente algunas de ellas están ya descascarilladas, no se preocupe.

Puede hacer que el arreglo dure al menos una semana más aplicando estas reglas básicas de la manicuristas.

Límese las uñas correctamente. Hágalo siempre en la misma dirección, de las orillas hacia el centro. “Limarlas en sentido inverso puede astillarlas.

El esencial fijador. Aplique una base que contenga una sustancia adhesiva para que el esmalte se fije bien a la superficie de las uñas.

Adiós a la acetona. Es mejor aplicar dos capas delgadas de barniz que una gruesa; además de esta manera se apresura el secado del producto. Si el esmalte está viejo o se ha espesado en el frasco, no hay otro remedio que tirarlo. “Diluirlo con acetona hace que se formen burbujas y que se descascarillen las uñas”.

Tómese su tiempo. Evite usar barnices para capa final cuya etiqueta indique que son de secado rápido, ya que ahorran trabajo pero duran menos. Es preferible aplicar barniz ordinario para la última capa y dejar que el líquido se seque por lo menos 30 minutos.

Masaje divino. Un delicioso masaje de manos puede ser la mejor parte de una manicura. Pruebe la siguiente técnica antes de arreglarse las uñas, o siempre que desee consentirse.

Aplíquese unos toques de una crema ligera de absorción rápida sobre una mano, desde la muñeca hasta la punta de los dedos, y con la otra mano unte la crema y desee un masaje suave pero firme.

Luego jálese ligeramente cada dedo y apriételo varias veces desde la base hasta la punta. Voltee la mano, y con el pulgar de la otra mano déle masaje en la palma haciendo movimientos circulares.

Utilice un hisopo de algodón impregnado de acetona para quitarse de las uñas los residuos de crema; de lo contrario, el esmalte no se fijará.

Si otra persona le dará el masaje y le dará el masaje y le hará la manicura, limítese a disfrutar la sensación de relajación total y de unas manos impecables.

Recuerde que unas manos bellas dicen mucho….

miércoles, 10 de octubre de 2007

"COMO SUPERAR LOS ATRACONES DE COMIDA".

Consejos prácticos para evitar los atracones de comida.

El trastorno por atracón o desorden compulsivo alimentario consiste en comer grandes cantidades de comida en forma descontrolada en muy poco tiempo.

Seguramente muchos de ustedes saben de qué estamos hablando, ya que, a pesar de no ser el más popular, se trata del trastorno alimentario más frecuente.

El estrés, la ansiedad, la angustia pueden ser los desencadenantes de este desorden que, para ser diagnosticado como tal, debe ocurrir al menos dos veces por semana, durante seis meses.

Las consecuencias de este trastorno son:

 Sobrepeso y obesidad, ya que se produce un consumo exagerado de calorías provenientes principalmente de alimentos ricos en grasas y azúcares.

 Sentimiento de culpa por la falta de control sobre qué y cuánto se come.

 Malestar por las grandes cantidades de alimentos ingeridos.

Estrategias para evitar los atracones de comida.

Aquí le ofrecemos algunas estrategias para superar esta compulsión alimentaría y mejorar su relación con la comida:

 Olvídese de las dietas estrictas. Las dietas muy bajas en calorías solo aumentarán su ansiedad, provocando momentos de descontrol, empeorando la situación.

 Realice una alimentación equilibrada, que aporte todos los nutrientes necesarios para cubrir sus requerimientos y mantener el equilibrio nutricional.

 Establezca horarios fijos para las comidas y respételos. Esto le ayudará a crear una conducta alimentaría saludable.

 Registre todo lo que come. Una de las mejores maneras de tener el control de su alimentación e identificar días y horarios “problemáticos”, es anotar todo lo que come.

 Reflexione sobre las situaciones o emociones que provocan el atracón. Identificar los desencadenantes es el primer paso para evitarlos.

Este trastorno, al igual que otros desórdenes alimentarios, puede controlarse mediante un adecuado diagnóstico y un correcto tratamiento.

Por eso, además de tener en cuenta estos consejos, no dude en consultar con su nutricionista para recibir una orientación personalizada.

"DIETAS, BELLEZA Y ALGO MAS"



Cuando hablamos de dieta, pensamos en no comer lo que nos gusta, y limitar nuestras calorías, y que no podemos ir a los lugares que nos gustan.

Bueno ahora todo ha cambiado, tenemos muchas opciones para bajar de peso sin privarnos de algo que nos gusta, como Hotcakes, chilaquiles, etc., podría decir muchos alimentos.

Se preguntan como, pues hay muchas maneras, muchas dietas, pero como elegir una, puedo decirles que la mas completa es weight-watchers, en ella nos permiten comer de todo, (pero recuerden con medida), y bajar de peso, así de fácil.

De que hay muchas dietas, las hay.

Pero porque el rebote, pues cuando logramos nuestro objetivo, volvemos a nuestro mal hábito.

Mas que una dieta, es saber comer, aprender a saborear lo que nos llevamos a la boca, cambiar el hábito y lo mas importante es querer realmente bajar de peso.

¿Porque?, pues para lucir ese bikini, o si eres conservadora un traje completo, vernos en el espejo y sentirnos únicas, no esconder debajo de una ropa fea nuestros complejos de gordura.

Así, que chicas al ataque, contra nuestros mal habito y buscar la dieta que mas se acomode a nuestro estilo de vida.

Aquí encontraras, todas las dietas mas detalladamente, bueno casi todas, algunos tips de belleza y algo más.