
Se estima que 20% de los casos de migraña se deben a uno o varios alimentos combinados; si se detectan se podrá evitarlos, a fin de disminuir el terrible dolor de cabeza.
A continuación le ayudamos a reconocer algunos de ellos.
La migraña es provocada por una alteración en los genes, que produce cambios químicos en el cerebro. Su principal manifestación es intenso dolor de cabeza, aunque no es raro que duela sólo una parte de ésta -su nombre proviene del latín hemicránea, que significa medio cráneo-; sin embargo, se ha comprobado científicamente que es mucho más que una simple jaqueca, pues generalmente se acompaña de náuseas, vómito, sensación de ver pequeñas luces (aura), sudor mayor al normal y peculiar sensibilidad a la luz, ruido y a algunos olores.
La proporción de quienes la sufren es de 1 hombre por 4 mujeres, lo cual, al parecer, responde a la presencia de hormonas femeninas, los famosos estrógenos.
No obstante, se sabe que hay cada vez más factores involucrados para que se desate un ataque de migraña en ambos sexos, entre ellos pueden mencionarse:
Ansiedad.
Estrés o tensión nerviosa.
Fatiga.
Calor.
Luminosidad (abuso de luz solar o fluorescente).
Cambios atmosféricos.
Falta o exceso de sueño.
Disminución en los niveles de azúcar del organismo.
Olores muy intensos.
Como se puede ver, algunos pueden no ser controlados, pero otros sí, entre ellos los alimentos, pues aunque no está del todo claro, sí se sabe que pueden desencadenar migraña. Investigaciones al respecto indican que una de las causas podría ser que ciertos alimentos provocan reacciones alérgicas o químicas que alteran al sistema circulatorio.
Los productos que se sabe contribuyen a promover fuertes dolores de cabeza son:
Alcohol. Esta sustancia facilita la entrada en la circulación sanguínea de compuestos susceptibles de incrementar el riesgo; en particular el vino tinto contiene alta concentración de taninos y fenoles, moléculas de probada acción migrañosa.
Alimentos en conserva y con aditivos.
Cacao.
Cafeína, presente en café, refrescos de cola, chocolate y algunos tes
Chocolate.
Colorante amarillo, parte de algunos condimentos, bebidas en polvo y frituras.
Frutos secos.
Glutamato de sodio, presente en las comidas china y japonesa, en muchos de los alimentos procesados incluyendo los enlatados y deshidratados, salsa de tomate y aderezos, entre otros.
Levadura.
Nitrato de sodio, que se encuentra comúnmente en todos los embutidos, así como en sazonadores, como salsa de soya y ablandadores de carne.
Nueces.
Picante.
Productos ahumados.
Quesos fuertes, como los añejos.
Tabaco.
Yogurt.
Aunque hay opiniones encontradas al respecto, hay médicos que recomiendan no consumir helados cuando se tiene dolor de cabeza, ya que el frío actúa sobre los nervios del paladar y causan dolor.
Por otra parte, es importante tener en cuenta que no todas las personas que padecen migraña son sensibles a los mismos alimentos, por lo tanto será importante detectar cuales son los causantes del dolor en cada persona.
¿Qué comer?
Después de varias horas de ayuno invariablemente habrá una baja en la concentración de azúcar en la sangre, lo cual puede ser desencadenante de migraña. Es así que como buen método de prevención es conveniente no dejar pasar muchas horas sin comer y hacerlo con regular frecuencia (4 ó 5 raciones pequeñas en vez de 3 abundantes).
Se sabe también que comer mucho o consumir alimentos ricos en grasas y difíciles de digerir pueden llevar a fuerte dolor de cabeza. Al respecto, hay estudios que indican que una dieta baja en grasas y alta en carbohidratos complejos puede ser efectiva en reducir la frecuencia de las migrañas; ¿en qué consiste?
Los llamados carbohidratos complejos o polisacáridos proporcionan energía al organismo y colaboran a evitar cambios bruscos en los niveles de azúcar en la sangre; se encuentran en granos, pan, cereales (preferentemente integrales), papa y pastas. Asimismo, reducen la fatiga y proporcionan efecto tranquilizador muy confortante.
Claro que todos los extremos son malos, y para ello basta como simple información que las dietas que se dicen "rápidas" son muy restrictivas y excesivamente bajas en hidratos de carbono, lo que suele desencadenar dolores de cabeza, náuseas y mareos, entre otros efectos poco deseables.
Frutas y verduras en general tienen muy bajo aporte calórico y prácticamente nada de grasa, además de importante contribución de azúcares y fibra, lo cual ayuda a eliminar las toxinas del organismo por medio de las heces. La variedad es tan amplia como las posibilidades de combinarlas; si las prefiere en ensaladas frescas, procure no añadir aderezos.
Si apetece carne asada tenga atención en que sea al horno y no al carbón, ya que éste al quemarse desprende toxinas que son absorbidas por el producto y después asimiladas por el organismo; recuerde no agregar salsas o sazonadores, como la de barbacoa, o colorantes amarillos de algunos condimentos.
En vez de arroz guisado prefiéralo hervido con un diente de ajo y un chorrito de aceite de oliva. Por otro lado, la deficiencia de vitamina B6 a nivel del cerebro puede desencadenar conductas agresivas e hiperactividad que son detonantes de migraña, de forma que hay que consumirla a través de salmón, atún, pollo, carne de cerdo y lentejas.
Por supuesto que lo mejor es no fumar y moderar el consumo de alcohol, principalmente vino tinto, así como hacer ejercicio moderado, como caminar, nadar o correr a bajo impacto, tres veces por semana.
Nuestras recomendaciones no terminarán absolutamente con su migraña, pero sí ayudarán a que la frecuencia de las apariciones se reduzca considerablemente.
Además, si mantiene al pie de la letra las indicaciones del médico los resultados serán aún mejores.

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